Podemos y el periodismo de corbata

Hoy, a pesar de que la opinión publica se conforma de una forma más plural que nunca, los grandes medios siguen atesorando un enorme poder para fabricar las ideas que más tarde son desenvueltas por muchos ciudadanos sin dedicarle un segundo de reflexión. Esto de por si mismo es malo, ya que unos cuantos líderes intelectuales eligen a sus coetáneos políticos con los que en muchos casos comparten algo más que ideas y cancha de pádel.

Generar un debate público de calidad en torno a la crisis, también política, que sufre el país es fundamental. No sólo para crear un pueblo consciente y crítico que aprenda para tiempos futuros, sino para que la voz de estos coja más fuerza que nunca. El problema llega cuando los medios de comunicación, esos grandes responsables de todo lo que se piensa, deciden frivolizar el debate hasta reducirlo hasta un punto en el que una mayoría poco informada (o desinformada) crea que “todos son iguales” y que más vale “malo conocido que malo por conocer”. El resultado es que la siguiente generación comentará el mismo error que nosotros. Algo fatídico porque permite hacer de la desigualdad un circulo vicio eterno: los ricos hacen dinero a costa de los pobres, y no sólo, ya que amasan más del que debieran, se endeudan y quiebran. Los pobres les rescatamos y caemos hasta el más oscuro de los pozos. Tardamos 10 años en recuperarnos y entonces volvemos a caer.

Siempre he creído que lo más interesante de Podemos es que pretende generar una ciudadanía consciente, que se involucre y participe para generar una masa social critica capaz de decidir lo que quiere, no lo que le digan. De verdad pienso que creen en ello y que deben gobernar para hacerlo. Me debo y comulgo con ese fin. No con los medios que han usado hasta ahora para lograr dicha hazaña. Es evidente que para lograr el debate requerido es necesario enseñar a ese alguien,  y para hacerlo, en este caso, hay que sentarse en la Moncloa. Pero si tu forma de llegar al Gobierno es: ” el cambio es ahora o nunca”, los medios con los que pretendes lograr ese fin difieren enormemente y vuelves a ser parte de “los de siempre”.

Afortunadamente, los últimos resultados electorales y la mafia que lleva gobernando este país durante tanto tiempo se lo han puesto más difícil que nunca. La cúpula de Podemos, parece, que ha decidido volver a la senda correcta y a los fines justos (esta afirmación Sócrates me la debatiría hasta la saciedad, pero sigamos). Hoy mismo, en radiocable, Juan Carlos Monedero hacía una lúcida reflexión que da muestra de ello. “A veces nos parecemos a quienes queremos sustituir”,  “Podemos deja de tener tiempo para reunirse con un pequeño círculo porque es más importante un minuto de televisión”. Siempre he criticado las borracheras de fama y reconocimiento público de este peculiar personaje, así como su nefasto trato con los periodistas y sus aspiraciones por ser el ombligo del país. Pero cuando la tempestad de halagos y la emoción del momento pasa y todos volvemos al lugar del que nunca debemos olvidar que venimos, reflexionamos y rectificamos. Es normal, y eso es lo que parece está haciendo Podemos.

Personalmente lo recibo con una gran alegría, ya que de nuevo, un debate público de calidad es más posible que nunca. El problema, y mi crítica llega de ahí, es cuando el periodismo de corbata hace acto de presencia. Esos tipos que nunca olvidan de dónde vienen porque vienen siempre de lo más alto, comienzan a mover los hilos y a hacer de todo esto una utopía. Cuando parece que el ruido mediático puede da lugar a una reflexión de calidad, llegan los medios y vuelven a frivolizarlo todo. A decirle al lector que no piense, que ellos se lo dan ya partido. Por supuesto, quienes manejan los cubiertos son “los de siempre” (perdonen por el vulgar lenguaje del texto, pero esto no es uno de esos Editoriales que pretende decirnos lo que tenemos que pensar y tengo prisa).

La crisis también ha afectado a los medios y periodistas, que ahora visten de corbata, como los empresarios a los que sirven. Hoy más que nunca la libertad de los medios cobra una especial relevancia. No es qué presente queremos, sino qué futuro vamos a dejar a la próxima generación.

*En la foto aparece Rajoy con el lobby del Puente Aéreo, del que son parte las empresas más grandes de este país así como los propietarios de grandes grupos de comunicación.

¿Por qué el Gobierno no puede multar a quienes publiquen informaciones bajo derecho de sumario? 

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha sugerido hoy la posibilidad de “sancionar” a los medios de comunicación que informen, mediante filtraciones, sobre casos que están bajo investigación judicial.  

De acuerdo a el Ordenamiento jurídico, el secreto sumarial se halla recogido en el artículo 301 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECr), que establece que las diligencias del sumario serán secretas hasta que se abra el juicio oral.

Por su parte, el Artículo 466 del Código Penal establece entre otros supuestos que el abogado o procurador que revele actuaciones procesales declaradas secretas por la autoridad judicial será castigado con las penas de multa de doce a veinticuatro meses e inhabilitación especial para empleo, cargo público, profesión u oficio de uno a cuatro años. Pero el medio o periodista no puede ser sujeto pasivo de este delito.

El periodista no solo tiene, según el artículo 7 de la Ley de Prensa e Imprenta, “Derecho a obtener información oficial”, sino que también está regulado su acceso a las fuentes según el artículo 16 Estatuto del Periodista Profesional. 

Además, la Constitución Española establece en el 20.1, el derecho a comunicar información veraz y el secreto profesionalEntendido por este, el reconocimiento del derecho del periodista a no revelar toda la información, o la manera en que ha sido conseguida, para proteger a las fuentes, a sí mismo y a su ejercicio profesional

Hablamos de que la protección de fuentes periodistas es una de las condiciones básicas para la libertad de prensa y el ejercicio de este derecho, según el artículo 20 de la Constitución, “no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa”.

El Gobierno con este debate pone en duda el derecho de un periodista proteger de publicar sus fuentes confidenciales e información inédita, esencial para promover tanto el flujo libre de la información como el derecho del público a saber.

Es evidente que si bien desde un punto de vista legal el periodista se encuentra en alguna medida legitimado, desde una perspectiva deontológica la cuestión implica ciertas consideraraciones. ¿Justifica la información aportada el atentado contra el secreto impuesto por el juez?, ¿es verdaderamente trascendente o es simplemente vendible?

El ministro de Justicia ha lanzado un satélite al espacio periodístico para ver cómo reaccionan los medios. Es fundamental que el rechazo sean tan estruendoso como firme y unánime. La ultima vez que el Gobierno lanzó un debate similar, acabo poniendo una mordaza en nuestras bocas.

* Téngase en cuenta que este post ha sido escrito desde un móvil sin apenas conexión a internet y en medio de una carretera hacia ninguna parte. 

¿Por qué la reforma del IVA de Ciudadanos no es una buena idea?

Ciudadanos ha presentado hoy la tercera parte de su programa económico, centrado sus propuestas en materia fiscal. El hecho más importante ha sido la propuesta para reformar el IVA que pretende reducir de tres a dos los tipos existentes. El partido de Albert Rivera subiría los alimentos de primera necesidad del 4% al 7% y el resto de alimentos del 10% al 18%. Todos los partidos, desde el PP hasta Podemos, se han opuesto. ¿Por qué?

 

Por si a alguien no le ha quedado claro aún: Ciudadanos propone subir el IVA de los alimentos y el agua del 10% al 18%.

 

 

¿Por qué regalarle Juego de Tronos al rey es una payasada?

Todos hemos visto la imagen en la que Pablo Iglesias, secretario general y eurodiputado de Podemos, le entregaba al rey la serie de Juego de Tronos durante una recepción en el Parlamento Europeo. “Creo que le aportará algunas claves para entender la política española”, le explicó a continuación.

1. El rey no es tu colega, sino el jefe de Estado del país que aspiras a gobernar. Tampoco estás en la calle, de cañas, sino en un acto institucional en el que, para bien o para mal, hay un protocolo que cumplir, aunque sea mínimo.

2. Es una falta de respeto. Que Podemos evada el debate entre Monarquía y República porque no es ” un tema prioritario para los españoles”, está muy bien. Pero ya que no quieren tomar una posición definida en ese debate para no perder votos, al menos, no hagas el ridículo.

La clave de una comunicación acertada, como tú bien sabes, es ponerte en el lugar del receptor del mensaje. Muchos, monárquicos o no, han podido ver ese gesto como pedante y estúpido, así como una desfachatez hacia quien aún es el símbolo de unidad del país.

3. El rey no es Eduardo Inda. Felipe no va a picar tu anzuelo y mucho menos se va a dejar en evidencia públicamente como acostumbran los tertulianos en los “debates” televisivos. Es más, se va a tomar el gesto como un halago y su actitud te va a dejar a la altura del betún.  “Me parece muy bien, porque no la he visto”, respondió sonriente el monarca, durante los segundos que duró el intercambio.

4. Que se hable de ti, bien o mal, no siempre es bueno. Como dice la máxima de los publicitarios “lo importante es que se hable de un producto”. Actualmente, Pablo Iglesias cae en picado en la encuestas de líder más apreciado. Si quieres ser diferente a los diputados de IU, ICV o Bildu que han decidido no darle la mano al rey, no vayas a dárselas con un DVD.

¿Qué pasaría si cualquiera de los tertulianos de La Sexta Noche le regalase a Monedero ‘The Newsroom’ para que aprendiera cómo se trata con periodistas?

5. Y lo más importante, el papel de Iglesias es demasiado importante como para hacer esta payasada. El rol del líder de Podemos es cambiar el orden político establecido desde la transición. No, hacer de consejero cinéfilo. 

Como dice aquí Emmanuel Rodríguez, Podemos tiene que elegir cómo va a intentar sobrevivir. Si vender que el cambio es ahora o nunca, y seguir viviendo de memes (como este) y presencia en medios o si apuesta por rediseñar completamente la estrategia sobre marcos más complejos. Si es la segunda (debe de serlo) será mejor que articule en el medio plazo alternativas consistentes a la actual democracia española. No, hacer el payaso.

Qué preguntas hay que hacerse sobre el accidente de Germanwings

El accidente, o asesinato en masa, que se produjo el pasado 24 de marzo después de que el copiloto de un avión de Germanwings lo estrellara con 150 pasajeros abordo, según el fiscal alemán que lleva la investigación, ha provocado que todos los medios del mundo coloquen el foco sobre el accidente. A pesar de ello, el debate mediático aún está lejos de hacer las preguntas necesarias para que este suceso se vuelva a repetir, o al menos, que se haga todo lo posible por evitarlo.

Una noticia de estas características necesita un seguimiento actualizado y constante por parte de los medios, pero no sólo. Más allá de investigar sobre el pasado del piloto, algo que puede ser determinante, se debe ampliar el foco y explicar el suceso dentro del contexto. Bien lo explica Isaac Rosa en su último artículo. Más allá de preguntarnos por qué el piloto estrelló el avión, preguntémonos qué hemos de hacer para que no ocurra en el futuro.

1. ¿Cuál es la situación de los pilotos

Hace una década había  6.800 profesionales, hoy solo trabajan en España 2.200 y sus sueldos se han reducido más del 40%. Además, 20 aerolíneas quebradas desde el año 2000 han mandado al paro a 1.500 profesionales que ahora son reclutados por las compañías de Asia y del Golfo Pérsico. Más datos en este reportaje de Antonio Ruiz del Arbol.

Por otro lado están los recortes, los pilotos han denunciado carencias en la formación: “Se han bajado los mínimos y eso tiene consecuencias”. Iván Gutiérrez, director general técnico del Colegio Oficial de Pilotos de Aviación Comercial (COPAC), aseguró al Huffington Post que la formación que se recibe “es más que un entrenamiento un examen” y que “es probable que haya barreras de seguridad que estén fallando o medidas que no se hayan implementado”. Otro aspecto que preocupa a los pilotos es que mientras la tecnología en los aviones es cada vez mayor, la formación que reciben es cada vez más pequeña.

También está el problema de los pilotos en prácticas. El pasado mes de enero, diversas asociaciones de pilotos de toda Europa lanzaron una campaña de firmas en la UE para exigir que, a la hora de comprar un billete aéreo, el usuario sea informado por la agencia de viajes o el portal de ventas de si los pilotos que van a manejar el avión en el que volará son profesionales con su habilitación completa o se trata de estudiantes que vuelan en proceso de formación y por tanto no cobran. En este caso, el copiloto contaba con una experiencia de 630 horas de vuelo, segun Martin Riecken, portavoz de Lufthansa. En El Español, que sin ser aún un medio ha hecho un seguimiento del accidente riguroso y reposado, hay más datos confirmados.

El sindicato de pilotos SEPLA denunció hace un año que Swiftair “convierte las cabinas de sus aviones en escuelas de vuelo” al utilizar “de manera habitual la modalidad de entrenamiento en línea” por lo que se ha convertido en “el paradigma del concepto de pagar por volar” en nuestro país. En el pasado verano de 2014 Swiftair fue protagonista del último accidente de un aparato con pasajeros de la aviación civil española. Esto fue prohibido por la máxima autoridad aeronáutica de Estados Unidos hace unos meses. Lee más en esta información de eldiario.es.

Para echar más leña al fuego, dos días después de la tragedia de Germanwings, el Parlamento Europeo discutió un estudio de la Universidad de Gante financiado por la Comisión y titulado ‘Anomalías laborales en la aviación’. El texto habla de “implicaciones en el campo de la seguridad” debido a la precariedad laboral: “Los nuevos pilotos sufren una presión desproporcionada”. En definitiva, se aleta de la “precarización” de los nuevos pilotos de avión.

“En la UE se hace habitual el uso de tripulaciones con contratos de autónomo y la fórmula ‘line training’ para jóvenes pilotos que pagan hasta 120.000 euros por ‘hacer horas’ en vuelos comerciales con pasaje”, alertaba otro reportaje en eldiario.es sobre el negocio de las aerolíneas hacia paraísos fiscales y estercoleros laborales”.

2. ¿Exigen los Gobiernos responsabilidades a las aerolíneas?

Desde los sindicatos también reclaman a las administraciones públicas que “vigilen que las empresas cumplan los mínimos”. Portavoces del SEPLA, en declaraciones al medio previamente señalado, resaltaban la necesidad de un mayor compromiso por parte de la administración, así como una mínima capacidad tanto personal como económica “para gestionar la gran cantidad de empresas que hay hoy en día en Europa, tanto de bajo coste como tradicionales”. “Todo parte de unos mínimos legales, si esos mínimos legales se han ido rebajando para adecuarse las necesidades de la industria, eso tiene un impacto en el sistema”, aseguran otros.

3. ¿Cómo son las normas y los protocolos de las aerolíneas?

Hace pocas horas se conocía que las aerolíneas empiezan a cambiar sus normas: nunca más un piloto solo en la cabina. La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA, por su siglas en inglés) emitió este viernes una “recomendación provisional” a las autoridades nacionales de aviación y a las aerolíneas para que establezcan nuevas medidas de seguridad siempre que haya “al menos dos personas autorizadas” en las cabinas de vuelo de los aviones. Lo que hasta ahora es una norma no obligatoria de que en cabina haya dos personas, habría evitado que estrellaran el avión, dice SEPLA.

Tras el 11-S la normativa obliga a que las cabinas de los pilotos vayan cerradas por dentro durante el vuelo, pero nunca se debe quedar una persona sola, sino que un auxiliar debe acompañarle en ese tiempo. Hay un sistema de seguridad que permite al piloto que está fuera de la cabina introducir un código para abrir la puerta. La única forma de que no se abra es que desde dentro de la cabina se bloquee de manera intencionada o que falle el sistema. Las puertas tienen además cerrojos que se pueden accionar de manera manual.

Como bien alerta Isaac Rosa, el negocio de la aviación ha cambiado mucho en los últimos años. Las fusiones entre grandes grupos, los nuevos vuelos low cost, externalizaciones o subcontratas plantean la pregunta de si la búsqueda del beneficio máximo está por encima de cualquier otra consideración.

El vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Transportes, Jacques Barrot, advirtió en 2006 a las compañías aéreas de que la competitividad entre ellas no se puede jugar en el terreno de la seguridad, de manera que en ese ámbito no han de reducirse costes.

Como publica Le Monde y reproduce Vozpópuli, “la creación de Germanwings fue una operación defensiva de la antigua compañía de bandera alemana (creada en 1926) para parar la expansión de las low cost, principalmente Easyjet y Ryanair. Y un avión similar al que se ha estrellado ya tuvo un problema de seguridad muy grave en noviembre de 2014, en un vuelo entre Bilbao y Munich en el que se salvaron de milagro. En ambos casos, eran aviones con más de dos décadas que habían sido cedidos de Lufthansa a Germanwings”. También es cierto que Germanwings era una de las compañías que mejor ratio de seguridad tenía, muy por encima de las de Ryanair o Easyjet pero por debajo de Vueling.

Los medios tienen el poder de marcar el debate, y será mejor que este se centre en dar contexto a lo que puede evitar tragedias futuras. Si el piloto era “runner”, si sus compañeros decían que era “friki”, si una depresión en 2009 le impedía volar o si había comprado un Audi para su novia, mejor se lo dejamos a las revistas del corazón.

El accidente del Germanwings deja en evidencia a la prensa nacional

Es cierto que una imagen vale más que palabras y que permite, en pocos segundos, comprender la magnitud de una realidad. Concretamente hoy, de una enorme tragedia. No me imagino lo que tiene que ser para 150 personas (16 niños y dos bebes) ver como su avión desciende 11.500 metros y durante ocho minutos no saber si van a vivir o morir.

Pero sí me imagino lo que tienen que estar sufriendo sus familiares. Sé lo que es perder a un ser querido y no poder hacer nada. Esa impotencia cuando todo escapa de tus manos y lo único que puede hacer es llorar. Es algo tan personal que a veces ni siquiera lo compartimos, quizá con aquellos que sufren lo mismo, que te entienden.

Hoy, buena parte de la prensa española publica en sus portadas las imágenes de los familiares de las víctimas del accidente del avión de Germanwings.  Es de entender que los medios quieran informar de lo que implica este accidente. Pero hacerlo con sensacionalismo o con rigor y respeto es algo que sólo está en su mano. La prensa ha de saber que esas desoladoras imágenes sólo ponen rostro al sufrimiento, no al accidente. Que no aportan información sobre el hecho noticioso, un accidente aéreo, y que únicamente pone el foco en el dolor. Utilizarlo para vender periódico es vil y cruel.

La tragedia ocurrió en territorio francés, de camino hacia (Dusseldorf) Alemania desde Barcelona (España) Había víctimas de estos últimos. Un breve vistazo a las portadas de la prensa europea, y en especial de estos países, vuelve a dejar nuestro periodismo a la altura del betún.

En España, las cuatro cabeceras más importantes llevan en su portada imágenes del sufrimiento de las víctimas. A distintos tamaños eso sí, y en el caso de El País no se muestra ningún rostro lloroso. A diferencia de ABC, que hoy saca 110.000 ejemplares a la calle con la imagen de una mujer con los ojos en lágrimas. La Razón y El Mundo le siguen el juego con la foto de dos mujeres tapándose la cara, aunque en tamaño más pequeños, eso sí.

Otras cabeceras de Vocento, grupo de ABC, como El Correo o Diario Vasco, hacen también un alarde de sensacionalismo y falta de respeto, desde mi punto de vista. También La Voz de Galicia u otros periódicos locales. Un claro ejemplo de portadas que lo dicen todo sin una imagen personal es la prensa catalana, que como siempre, suele estar a la altura.

Francia, lugar donde se ha producido el accidente, ningún periódico lleva en su portada imágenes trágicas de víctimas, sí es cierto que ninguna es de su país, pero se limitan a ofrecer imágenes del avión que lleva a cabo las tareas de rescate en la zona. Permite hacer una idea de la geografía del lugar, de la dificultad que supone entrar y del lugar donde el avión se estrelló. Por su lado, intachables.

En Alemania, donde sí hay víctimas de su país, sucede algo similar que en Francia. Tampoco ninguna de las cabeceras más leídas lleva en su portada imágenes de los familiares, ni siquiera el sensacionalista Bild, y eligen transmitir la catástrofe evocando el vuelo que nunca llego. 

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En otros países como Reino Unido o Italia, tampoco hay una tendencia general a mostrar las imágenes de las víctimas, a excepción de algunos como pueden ser The Times o el Corriere della Será. El inglés The Guardian, por ejemplo, apuesta por un titular que transmiten la verdadera tragedia, “Los ocho minutos del descenso hacia la muerte”, y una foto del lugar, que evoque el contexto. Similar que The Independent, que escoge hablar del misterio que aún envuelve al accidente. Quien si lleva a familiares en su portada es el influyente New York Times, pero lo hace de forma más respetuosa, con la imagen de los afectados de espaldas.

Sea como fuere, las cabeceras más serias de Europa dejan en evidencia el tratamiento informativo que los periódicos españoles realizan sobre la tragedia. Es de recibo repetirlo: No necesitamos ver sus caras para entender su dolor.

La “objetividad” del periodismo en cuatro portadas

La objetividad es imparcialidad, neutralidad, pero también es honradez. Cuando esta definición se a de aplicar a la prácticas periodística, la definición queda vacía de sentido. La objetividad en el periodismo es un mantra que muchos maestros de universidad venden entre bucólicos y optimistas a los alumnos durante sus clases.  El periodismo tampoco aspira a la objetividad, sino a reflejar la verdad desde la búsqueda de la honestidad de quien escribe. 

La crisis del periodismo ha llevado a algunos medios y periodistas hasta el punto de promulgar el criterio de la objetividad como principio periodístico por excelencia. Pero como todo criterio es personal y no universal, depende de muchos factores individuales que no se pueden extrapolar al resto de personas. Un breve repaso a las portadas del 24 de marzo de 2015 permite entender el idílico escenario que se alza ante nosotros cuando hablamos del periodismo objetivo.

El hecho noticioso del que vamos a partir para el análisis es que el partido del Gobierno, el Partido Popular, que actualmente está presidido por Mariano Rajoy, se financió de manera irregular durante 20 años. Así lo ha acreditado el juez Pablo Ruz que investiga el caso. No sólo, sino que las leyes de socialistas y populares evitaron durante años tipificar la financiación irregular o considerar a un partido responsable penal lo que ahora permite al PP y sus donantes esquivar el banquillo.

1. La objetividad se pierde desde el momento en el que eliges tratar una noticia y no otra. El periódico ABC siempre elige un único tema para su portada, a pesar de que la financiación ilegal del PP pone en jaque la credibilidad del partido y de sus dirigentes durante décadas, el diario elige tratar una noticia, la tensión en el partido por el millón y medio de votos perdidos, y obviar otra.

Cada cual es libre de diferenciarse como crea conveniente y marcar la agenda a su antojo, o dejar que se la marquen desde los poderes políticos.

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2. La objetividad se pierde cuando eliges la ubicación de una noticia. Una vez elegidos los hechos que se van a tratar, hay que ordenarlos según su importancia. No es lo mismo abrir un periódico con una noticia a cuatro columnas, con ilustración o imagen y ocupando dos tercios del espacio, que a tres columnas, con ausencia de elementos visuales y debajo.

La jerarquía de las noticias evidencia la importancia que cada periódico le da a estas, lo que se traduce en el interior del periódico en más o menos páginas, en página par o impar, arriba a la derecha o abajo a la izquierda, así como el número de artículos de opinión (columnas, editoriales…) que se destinen.

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3. La objetividad se pierde cuando eliges cómo tratas una noticia, qué cuentas y qué dejas fueras. En este caso, La Razón (que da la noticia en un bloque muy pequeño entre dos anuncios y situarla en la parte más baja de su periódico) elige cuestionar las palabras de un juez comparando su criterio y poniendo su versión al mismo nivel que el de Hacienda, ministerio que dirige Cristobal Montoro, ministro del PP por cierto que en los últimos días se ha tenido que enfrentar a acusaciones por justificar el fraude fiscal de su partido.

Por no obviar, que La Razón pone al mismo nivel la financiación de un partido, cuyos miembros han sido elegidos para deberse al servicio público con el de una empresa privada, como es el caso del Fútbol Club Barcelona.

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4. La objetividad se pierde cuando eliges una palabra y no otra. En su portada, El País habla claramente de financiación ilegal. Más allá de que lo venda como un elemento de opinión “el juez cree”, y no como un hecho “acreditado por un juez”, este diario era ayer, en el momento en el que se conoció la noticia, mucho más sutil a la hora de informar. El periódico hablaba “de caja b del PP”, una terminología que para el ciudadano no muy bien informado quizá no signifique lo que realmente es: el partido que gobierna España cometió un activo constitutivo de delito. Estas palabras poco precisas son también las usadas en las portadas de El Mundo y de La Razón.

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¿Qué ha pasado en Andalucía y qué dicen que ha pasado?

Las elecciones de Andalucía del pasado domingo dejan un escenario político que lejos de ser representativo en el resto del Estado supondrá un pequeño laboratorio tanto para las fuerzas que nunca han gobernado como para aquellos que llevan haciéndolo 31 años. Las versiones sobre lo ocurrido en esta primera muestra de fuerza de la clase social son muy diferentes y van desde los interesados en que el PSOE y Ciudadanos aparezcan como un firme vencedor hasta los que rezan para que el asalto de Podemos no sean tan evidente.

Estas son algunas de las versiones que leerás en los próximos días:

Histórico triunfo del Partido Socialista Andaluz y de su candidata Susana Díaz: La realidad es que la presidenta de la Junta adelantó las elecciones en una perfecta maniobra política para evitar el efecto Podemos, y el resultado ha sido que ha perdido 120.000 votos y salvado los muebles de milagro, lo que le deja un paisaje parlamentario mucho más complicado que el que tenía cuando gobernaba con IU.

Andalucía es un feudo fiel para el votante socialista, ni mucho menos representativo del resto del Estado donde los socialistas han gobernado desde hace 31 años. Además, Susana Díaz esperaba superar los 50 escaños -se ha quedado en 47- y hacer un alarde de fuerza que pudiera ponerle al alcance de su mano el salto a las generales. No ha sido así, por lo que el gran ganador de estas elecciones ha sido Pedro Sánchez.

Esta situación no es extrapolable al resto del Estado, donde el Partido Popular sigue siendo la primera fuerza política según las encuestas: El fracaso es inconmensurable se mire desde donde se mire. Ha pasado de tener 50 escaños a quedarse con 33, es decir, ha perdido medio millón de votos. Esta es la segunda derrota electoral que sufren los populares, tras el descalabro de las europeas, y es muestra de que el mensaje de “la recuperación y la creación de empleo” no cala. El argumentario del PP no se sale de esos mensajes, y veremos si sumado a la gran campaña del miedo que están llevando a cabo desde el establishment será suficiente para las elecciones generales de noviembre.

El fracaso del PP andaluz también es el de Mariano Rajoy, cuya implicación en la campaña de los populares ha sido descomunal, ya que ha llegado a bajar incluso en seis ocasiones a apoyar a su candidato. La lúcidez de Pablo Simón ayer en la Ser daba en el clavo: “En la estrategia electoral hay que apostar por la marca o por el liderazgo”, la marca del PP está herida de muerte, el liderazgo de su candidato brilla por su ausencia y el de Rajoy ni mucho menos ha sido la solución.

Podemos recibe un peor resultado que el esperado y se frena con Susana Díaz: Lo de esta formación ha sido un éxito rotundo teniendo en cuenta el contexto. Podemos ha conseguido 15 diputados y un 15% del voto en unas elecciones adelantadas, en una tierra donde se reza al socialismo y donde cuya candidata, Teresa Rodríguez, venía de un movimiento de Izquierda Capitalista que no llega a convencer del todo. Sí; están lejos de los 20 escaños que le otorgaban los sondeos a pie de urna o algunas predicciones infladas para después vender ese “frenazo” que hoy coinciden a titular La Razón y ABC.

Ciudadanos es el cambio sensato y Albert Rivera el Pablo Iglesias moderado: No es una novedad que la decadencia del PP ha obligado a algunos a cambiarse de chaqueta. Ciudadanos ha logrado 9 escaños en las elecciones andaluzas, un éxito que no admite ningún “pero”. Un gran resultado teniendo los recursos y el tiempo, decidió presentarse hace 2 meses. No vale el argumento de que está fagocitando a Podemos, por lo menos en Andalucía, donde se ha llevado parte del voto que ha supuesto el aumento de la participación y del debacle popular.

Albert Rivera ha trasladado gran parte de su popularidad y buena estima entre el “ciudadano” a su candidato en Andalucía. Más allá del éxito del que se presenta como un nuevo partido con nueve años de antigüedad, hay que tener en cuenta la clara campaña de algunos sectores del poder más fáctico de esta sociedad en su favor. Habrá que dejar que pase el tiempo para vislumbrar la careta de Rivera.

Respecto a Izquierda Unida y UPyD, el resultado ha sido negativo para ambos. Los de Antonio Maíllo, dentro de lo que cabe, han conseguido grupo parlamentario y “aguantan”el chaparrón. Los de Martín de Martín de la Herrán aún estarán maldiciendo el día en el que no lograron ir juntos con Ciudadanos.

Monedero o como no tratar con los medios (segunda parte)

La Cadena Ser adelantó ayer el programa económico de Podemos en una exclusiva de Javier Ruiz. Los expertos que analizaron las medidas fueron muy críticos con formación: “Es como matar moscas a cañonazos”, aseguró el responsable de AFI, Ángel Bergés. Apenas una hora después, Juan Carlos Monedero, responsable de programas del partido, pedía “honestidad” ante los mismos micrófonos. “Hay veces que escuchamos cosas que son claramente mentiras y otras que aparecen supuestos programas de Podemos que no se corresponden con la realidad”, defendió.

En los siguientes minutos se produjo un rifirrafe entre el periodista y el político (minuto 48) que no beneficia a nadie. Ni al medio y al periodista porque duda de su rigor y honestidad; ni al político, que pone al espectador contra la espada y la pared. Un tu palabra contra la mía que desde luego no es nada favorable para Monedero, y más teniendo en cuenta la crisis de credibilidad que ha sufrido durante los últimos meses.

“Ese documento [en referencia al programa económico] no existe”, por lo que “nos hemos quedado todos bastante sorprendidos”, decía de nuevo el número cuatro de Podemos en un claro ataque a la Ser por la publicación de la información. Ni Monedero acertó en las formas ni tampoco lo hizo en el fondo. No procede acudir a un medio, que te da la opción de explicarte y matizar, para desacreditarle. Es la mayor de las ofensas que se le puede hacer y más teniendo el cuenta el lenguaje que eligió.

[Lee más: Tres consejos a Monedero para tratar con periodistas]

Otro error es la gestión del tiempo. La reacción de Podemos, representado por su portavoz, se produjo de manera inmediata. Esto puede ser un acierto si se realiza bien. Seguramente, Juan Carlos Monedero se olvidó del consenso a la hora de hacer su intervención, o eso se entiende de los matices que se produjeron a lo largo del día. A las seis de la tarde del mismo lunes admitía de nuevo a la Cadena SER que la propuesta existe, está siendo sometida a debate y podrá ser votada por los ciudadanos en el mes de abril.

La portavoz de Economía de Podemos, Carolina Bescansa, era más sutil y admitía ingenuidad al haber adelantado ante un periodista de la SER las propuestas económicas a un medio en una “conversación informal”. También fue más cauto Iñigo Errejón esa misma noche. En la misma cadena, sobre la que horas antes Monedero cuestionaba la honestidad, ejerce el número dos de Podemos como tertuliano de actualidad cada lunes, con la visibilidad que ello conlleva.

Esta mañana la SER ha vuelto al ataque para defender ante sus oyentes su credibilidad. En su Editorial, Pepa Bueno ha afirmado que un político no puede acusar a un medio de no ser honesto por publicar información que no le conviene. “Nosotros no estamos aquí para suministrar la información al ritmo que le interese al señor Monedero ni a ningún otro”, reivindicaba la directora de Hoy por Hoy. A su vez, Javier Ruiz, principal cuestionado por Monedero, cargaba contra la formación para explicar su reacción. “En su actual estrategia por presentarse como un partido centrado se da cuenta de que con sus propuestas se situan más a la izquierda que Syriza, y no quieren vender esa imagen.”

Una vez más, Juan Carlos Monedero ha sido el único responsable de poner en jaque la imagen de Podemos en lo que ha sido un episodio insólito de llamar a una redacción para negar su información. El problema de la formación con su responsable de programa va más allá de los ataques que sufra, es más la forma de repsonder ante ellos. “No sólo hay que ser bueno, sino también parecerlo”, que dicen.

Tres consejos a Monedero para tratar con periodistas

Juan Carlos Monedero ha comparecido este viernes finalmente en rueda de prensa para dar explicaciones sobre los ingresos registrados por su empresa Caja de Resistencia Motiva 2. A pesar de que la rueda de prensa se organizó para dar explicaciones, el número tres de Podemos no ha aclarado algunos detalles que podéis leer en esta crónica.Y digo detalles generosamente.

“No es el qué, sino el cómo”, que decía un famoso publicitario. Desde el punto de vista de las formas la rueda de prensa de Monedero ha dejado mucho que desear y que como periodista acreditado en  la declaración del número tres de Podemos quiero compartir:

1.”Necesitamos periodistas heroicos”, ha dicho Monedero después de acusar, no sin cierto victimismo, a los dos periódicos más leídos de España de difamación. Una cosa es que haya informaciones que formen parte de una campaña clara de desprestigio hacia la formación, otra que los periodistas quieran hacer su trabajo y asegurarse de que no queda ni un hilo suelto (que sí quedó) en la declaración de Monedero, y más si este pretende “predicar con el ejemplo”, como el propio personaje y su partido afirman.

Creía que no era necesario decirlo, pero visto el nivel de algunos grupies de Podemos ahí va: Quien tiene que dar explicaciones y aclarar las cosas era Monedero, no los periodistas que cubrimos la rueda de prensa. Aunque para asegurar de que a los acérrimos fans del político les llega clarito el mensaje repetido en la rueda de prensa, desde Podemos han publicado un vídeo y que han enviado un email  los “amigos de Podemos”.

2. Las formas de dirigirse a algunos periodistas, sobre todo en la ronda de preguntas, han dejado mucho que desear. Monedero ha dejado caer a una periodista de El País que tiene mucha más ganas de conversar con ella, “algún día hablaremos tú y yo” y ha incidido… “algún día”. Entiendo que lo dice por la información publicada por el medio al que pertenece la periodistas, pero este tono entre desafiante y soberbio no llega a un sitio. Como tampoco la respuestas a secas -como cansado de explicarse- a Mariola Rubio  cuando la periodista de La Ser ha repreguntando algunos aspectos que no quedaban claro, y que siguen sin estarlo.

3. Sí, Monedero dio la típica introducción en la que agradecía a la prensa cubrir su acto, pero se le olvidó a medida que este avanzaba. Será mejor que guarden las formas con quiénes son los encargados de que su voz llegue a la “gente”. No por otra cosa que por respeto a unos profesionales.

Los periodistas somos los encargados de contar lo que ocurre y de trasladar la realidad a la opinión pública de la forma más sincera que sepamos. Si ello implica cuestionar a un político sea del partido que sea, así se hará. Ahora, y sin más dilación será mejor que empecemos a abordar los asuntos clave que nos definirán como sociedad en el futuro; y Monedero, de momento, no es uno.